Firmas invitadas

 

La alimentación es uno de los grandes pilares en los que se sustentan las explotaciones de ovino lechero, por sus implicaciones en el resto de aspectos de una ganadería y su influencia en la rentabilidad de las granjas.

 

ENTREVISTA A GIOVANNA GONZÁLEZ, TÉCNICO DE ALLTECH.

 OVIESPAÑA.- El Foro Nacional Ovino cambia este año de formato y se estructura en varios seminarios online. ¿Qué le parece este cambio?

 GIOVANNA GONZÁLEZ.- Con estos cambios que hemos sufrido, se abre una oportunidad para la incorporación de nuevos formatos y nuevas tecnologías de comunicación interpersonal a los que quizás no estábamos muy acostumbrados. Las circunstancias nos han obligado a formarnos y acostumbrarnos al uso de aplicaciones cuyo desarrollo en nuestro sector habría sido más lento. Estos formatos van a permitir que aquellas personas que no tengan la disponibilidad de tiempo para asistir a eventos que les resulten interesantes puedan tener acceso a la información tanto en tiempo real, pudiendo plantear sus inquietudes de forma inmediata a través de los chats o debates, como disponer de los contenidos para visualizarlos a posteriori. No obstante, se hace imprescindible, en cuanto las circunstancias lo permitan, el restablecimiento de los foros presenciales en los que podamos interactuar entre profesionales del sector, técnicos y ganaderos, de una forma más cercana para intercambiar ideas, interactuar e informar de una forma más fluida.

 

 OV.- ¿Cuál es la estructura que tendrá su Seminario? ¿Qué objetivos se plantean?

 G.G.- Desde Alltech hemos tenido muy en cuenta la influencia que tiene la alimentación en el correcto desarrollo de las funciones reproductivas de los animales de producción. De forma que abordaremos algunas cuestiones relacionadas con la alimentación tanto en hembras como en machos, poniendo de manifiesto la dificultad que hay en ocasiones para relacionar los efectos de la alimentación sobre la reproducción ya que las consecuencias de estas pueden no ser inmediatas si no acontecer tiempo después. Queremos identificar y conocer los riesgos en la alimentación que mayor influencia tienen sobre la reproducción y dar las claves de manejo mediante las cuales se puede prevenir situaciones que pueden afectar al desarrollo productivo de la explotación. Queremos aportar y difundir al sector los resultados de algunos trabajos de investigación publicados en los últimos tiempos. Entre otros el efecto que algunas micotoxinas tienen sobre la espermatogénesis y consecuentemente sobre la calidad seminal. Consideramos este un punto clave para tener en cuenta a la hora de realizar valoraciones de sementales.

  

OV.- ¿Qué influencia tiene la alimentación para aumentar la fertilidad en las explotaciones de ovino lechero? ¿Se han hecho estudios para cuantificar esa mejoría?

 G.G.- Como sabemos, la reproducción es una función de lujo. Esto quiere decir que los animales primero atienden sus funciones vitales esenciales y una vez cubiertas estas atienden la función reproductora. Sabemos de los bajos índices de fertilidad que tienen los lotes de ovejas en cubrición cuando su balance nutricional es negativo, es decir comen menos de sus necesidades de producción y/o mantenimiento. Así mismo un plano de alimentación que no mantenga unos valores estables y adecuados de glucosa en sangre puede afectar a la formación de los folículos y a la calidad de la ovulación incidiendo negativamente en la fertilidad. Además, como hemos conocido por algunos estudios realizados desde la Assafe con Angel Mantecón, un exceso de proteína en la dieta parece influir negativamente en los resultados de fertilidad. En dicho estudio, donde utilizan como indicador la concentración de urea en leche, realizado sobre 109.647 ovejas inseminadas establecen un rango de urea 480-550 en el que la fertilidad no se vio afectada. Desde un plano más específico hay publicaciones donde se demuestra cómo la ingestión de alimentos contaminados con micotoxinas afecta negativamente a la espermatogénesis en los machos bajando de forma muy significativa la calidad del seminal. El control sobre la condición corporal a lo largo del ciclo productivo, tanto por subnutrición como por engrasamiento, tiene efectos adversos sobre la fertilidad, así como las deficiencias vitamínico minerales o las posibles intoxicaciones.

  

OV.- ¿Son conscientes los ganaderos de esas interacciones entre alimentación y reproducción? ¿Aplican medidas en sus explotaciones para aprovechar esa sinergia?

 G.G.- En este apartado los técnicos tenemos un papel importante en la difusión de estas informaciones a través de los foros y revistas profesionales y en el asesoramiento en granja. A medida que el sector se profesionaliza, cada vez se tienen en cuenta más los factores relacionados con los parámetros reproductivos y se implementan las medidas correctoras adecuadas a cada explotación.

  

OV.- Un aspecto importante es la condición corporal. ¿Qué condición corporal deben tener los animales antes del parto?

 G.G.- Sin duda, la condición corporal es un buen índice que utilizar en la gestión nutricional de las explotaciones. Nos permite valorar en su conjunto cómo está funcionando la explotación. Es importante que los animales no varíen en exceso su condición corporal a lo largo de todo su ciclo productivo, eso junto con una producción adecuada nos indica que los aportes y las necesidades de las ovejas están bien ajustados. Los animales deben llegar al parto entorno a un 3,5 de condición corporal, una condición corporal muy escasa al parto comprometería la producción ya que en este punto las ovejas suelen estar en balance negativo. Por otro lado, si llegasen muy engrasadas podríamos tener limitada la ingesta y no cubrir las necesidades al final de gestación. En este último caso las ovejas movilizan reservas corporales y corremos el riesgo de toxemia de gestación.

  

OV.- ¿Cómo debe ser la dieta de una oveja durante la preñez?

 G.G.- Hay que tener en cuenta que la oveja que se ha cubierto en el momento adecuado pasa por tres situaciones nutricionales diferentes hasta llegar al parto. En inicio de gestación está produciendo leche, a mitad de gestación deja de producir leche y en el último mes de gestación, que es el más comprometido en cuanto a necesidades, debería empezar un preparto específico. La alimentación debe estar ajustada en estas tres etapas para cubrir las necesidades específicas en cada momento, es importante evitar engrasamientos innecesarios al final de la lactación que comprometerían la correcta evolución del preparto.

  

OV.- ¿Cuáles son las necesidades de las hembras productoras durante la lactación? ¿Qué nutrientes deben primar?

 G.G.- Todos los nutrientes son importantes, debemos aportar un equilibrio entre ellos y cubrir las necesidades de minerales y vitaminas. Es muy importante durante la lactación la correcta sincronización entre las distintas fracciones de la proteína y las diferentes velocidades de degradación de los almidones que nos aportan los cereales. En este caso obtenemos muy buenos resultados en pico de producción y persistencia de la curva de lactación cuando aportamos una fuente de Nitrógeno No Proteico de liberación lenta como Optisync. Esta estrategia favorece el crecimiento de las bacterias del rumen encargadas de la digestión de la fibra de forma que podemos incorporar mayor cantidad de forraje en las raciones de una forma muy eficiente. No debemos olvidar que las ovejas son rumiantes y como tales necesitan unos aportes adecuados de forraje en la dieta, fundamental para mantener la salud ruminal y por tanto la salud general del animal. Con una buena calidad de forrajes y las estrategias adecuadas en alimentación podemos aprovechar eficientemente los productos producidos en la explotación abaratando las raciones y maximizando la producción lechera. En los rebaños de ovino lechero la producción no está reñida con la salud, sino todo lo contrario. Los resultados que obtenemos en cuanto a incremento medio de la vida productiva de las ovejas con el uso de nuestros aditivos y estrategia nutricional, basada en el uso de levadura viva Yea-sacc y Nitrógeno No Proteico de liberación lenta como Optisync, permiten realizar un desvieje selectivo en función de las preferencias del ganadero al disminuir el porcentaje de mortalidad en el rebaño. No cabe duda que en aquellas explotaciones en las que se sigue un programa de mejora genética, este es un punto muy relevante ya que no es el rebaño el que selecciona los animales que se mueren sino el ganadero los que deshecha.

  

OV.- ¿Qué dieta debe aplicarse a los machos para que cumplan con su función reproductiva?

 G.G.- Necesitan unos niveles adecuados de proteína en la ración tanto durante su desarrollo pre púber como en su edad adulta. Prestando especial a tención a las etapas previas a las épocas de monta para que la condición corporal de los machos sea la adecuada, ya que durante el periodo de monta pueden llegar a perder entre un 10 y un 15% de su peso. El aporte de vitaminas y minerales orgánicos, especialmente el selenio, ayudará a la función específica que tienen que cumplir los machos mejorando la calidad espermática. Hay que tener en cuenta que el esperma con el que fecundan a las hembras se empezó a producir entre 80 y 90 días antes de la monta, ya que es habitual tener más de tres montas al año las necesidades deben estar cubiertas de forma continua. Debemos empezar a consideran a los machos como un punto esencial en los rebaños de ovino ya que su papel es realmente determinante en la producción final de leche a través de los resultados de preñez. Es común encontrarse con situaciones en las que los machos quedan relegados a un rincón de la granja donde no estorben y en ocasiones no se les presta suficiente atención. Los machos requieren su propio protocolo de alimentación.

  

OV.- ¿Cómo será el futuro de la alimentación en ovino? ¿Cuáles son las últimas tendencias?

 G.G.- Ajustar cada vez más las raciones a las necesidades reales según el nivel productivo de cada animal nos permitirá trabajar con la condición corporal adecuada a cada estado productivo. Teniendo en cuenta que la alimentación representa el principal coste de la explotación es imprescindible este ajuste, no solo por la buena salud de los animales sino por mejorar en eficiencia de costes. La creciente implementación de los controles lecheros y las salas de ordeño con medición diaria son una herramienta clave para conseguirlo. Dentro de la alimentación el componente más caro es la proteína. Tradicionalmente se han utilizado niveles de proteína por encima de los necesarios y con el tiempo se han ido ajustando. Por otro lado, a la vez que aumenta la calidad genética de los rebaños y los animales tienen mayor capacidad productiva el uso de aditivos tecnológicos que optimicen la digestión y ayuden a mantener un rumen saludable se hace cada vez más necesario. En este sentido y siguiendo la estala de los resultados observados en vacuno, el uso de levaduras y otras herramientas se está extendiendo al ganado ovino con resultados favorables poniendo de relevancia la importancia de la fibra y el valor de los forrajes y el máximo aprovechamiento de las materias primas disponibles en la granja.

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Lunes, 08 Junio 2020 17:34
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 La interacción entre alimentación y reproducción es especialmente significativa en el caso de la inseminación artificial en el ganado ovino. En los últimos años se han hecho varios estudios sobre esta relación entre ambos factores, que se traduce en una mejora de la elección de las hembras que son sometidas a inseminación artificial.

 

Entrevista a Fernando Freire, gerente de Ovigén.

 

 OVIESPAÑA.- El Foro Nacional Ovino cambia este año de formato y se estructura en varios seminarios online. ¿Qué le parece este cambio?

 FERNANDO FREIRE.- Me parece una buena propuesta. En los últimos meses hemos comprobado que estos nuevos formatos son muy útiles y cada vez se usarán más. Hay que adaptarse a las circunstancias y se agradece que se celebre una edición más de este Foro. Además, el ganadero de ovino es uno de los perfiles que más se informa por internet, más que el de otras especies.

  

OV.- ¿Cuál es la estructura que tendrá su participación? ¿Cuáles son los objetivos generales que se plantean?

 F.F.- Pretendemos exponer los resultados del análisis del efecto de la alimentación sobre la fertilidad. Ovigén ha promovido un Grupo Operativo Autonómico en colaboración con la Estación Agrícola Experimental de Marzanas (León). El objetivo es analizar el efecto de la condición corporal y el estado metabólico (niveles de urea en leche y perfiles metabólicos en sangre) sobre la reproducción. Si bien no ha finalizado el trabajo, ya hay resultados preliminares interesantes que se desean presentar.

  

OV.- ¿Qué influencia tiene la alimentación para aumentar la fertilidad en las explotaciones de ovino lechero? ¿Se han hecho estudios para cuantificar esa mejoría?

 F.F.- Tiene más importancia de la que se ha dado en los últimos años, al menos sobre la inseminación artificial. Es de sobra conocido el ‘flushing’, ya sea con su efecto estático, dinámico o inmediato sobre la ovulación y la fertilidad. En cuanto a la urea, se sabe que niveles altos afectan negativamente a la eficiencia reproductiva. Para cuantificarlo, se han utilizado los datos de analíticas de leche en control lechero de Assaf, relacionándolo con la fertilidad y la ración que se utiliza en estas granjas. Parece claro que, superando cierto nivel, la fertilidad se ve afectada.

  

OV.- Algunos estudios han incidido en la importancia de la condición corporal de las ovejas en el momento de la cubrición o de la inseminación artificial para lograr una alta fertilidad. ¿Qué condición corporal deben tener los animales en ese momento? ¿Cómo debe ser la ración en las semanas previas?

 F.F.- Los estudios indican que el estado corporal de la oveja y la ración en el momento de la inseminación artificial, y antes de la misma, condicionan la tasa de ovulación. También afectan a la supervivencia embrionaria, por lo que afecta tanto a la fertilidad como a la prolificidad. Se recomienda que la condición corporal sea de 3 a la cubrición-inseminación (y tendencia positiva) y 3,5 al parto. Se ha descrito que diferencias de 0,25 puntos en la condición corporal pueden explicar diferencias de alrededor de 0,20 puntos en la tasa de ovulación. La ración en las semanas previas a la cubrición-inseminación tiene que permitir a la oveja ganar peso (balance positivo) y se obtendrán mejores resultados reproductivos.

  

OV.- ¿Qué otros aspectos deben tenerse en cuenta en la selección de las hembras para tener la máxima fertilidad posible en la inseminación?

 F.F.- En los últimos años, con la colaboración fundamental de los veterinarios y ganaderos inseminadores, se han tomado datos asociados a cada inseminación. Su análisis nos indica que, además de su historial reproductivo y el nivel producción de leche a la inseminación, hay que prestar más importancia a la alimentación. Las hembras deben estar en balance positivo de energía en las semanas previas y, como se ha comentado, medir la condición corporal. Otro dato de interés es la edad a la inseminación, la cual ofrece peores resultados de fertilidad a partir de los 34 meses en la raza Assaf. La implantación del embrión ocurre aproximadamente 15 días después de la cubrición. Este es un momento crítico, por lo que se debe evitar cambios bruscos tanto en alimentación como en el manejo.

  

OV.- Después de la cubrición, ¿cuál debe ser la ración en la etapa de pre-parto? ¿Qué necesidades se deben cubrir?

F.F.- Según se acerca al momento del parto, se incrementan las necesidades, pero disminuye la capacidad de ingestión. Por tanto, las raciones deben tener un alto nivel energético y un nivel muy alto de proteína, pues esta es la fase de mayor crecimiento del feto. El nivel de forraje puede bajarse el último mes, pero debe suministrarse forraje de calidad. Con ello mejora el peso al nacimiento del cordero y, con respecto a la leche, su cantidad y calidad.

  

OV.- ¿Qué dieta debe aplicarse a los machos para que cumplan con su función reproductiva? ¿Se suele prestar atención a este aspecto o suelen estar infra-alimentados en un número importante de explotaciones?

 F.F.- Es conocido y demostrado que el contenido en proteína en la ración afecta a la calidad y cantidad del semen producido. Es recomendable una ración de al menos un 12% de proteína bruta y no debe superar el 18%. No siempre se ha prestado la atención necesaria. El proceso espermatogénesis dura 60 días, por los que deben estar correctamente alimentados al menos esas 7-8 semanas antes de la cubrición y que lleguen con una condición corporal de 3,5 a 4. 

 

 OV.- ¿Considera que la progresiva profesionalización de las explotaciones y una mayor atención en la alimentación pueden ayudar a generalizar la práctica de la inseminación artificial en las explotaciones?

 F.F.- Esa profesionalización es muy alta, pero creo que debemos tratar de ofrecer mejores resultados de fertilidad. Se trabaja en detectar puntos críticos en todo el proceso, desde los machos (su frecuencia de saltos, la ya citada alimentación, horas de viabilidad del semen, etc..) hasta la selección rigurosa de las hembras a inseminar (historial reproductivo, nivel de urea, días post parto). Recientemente se ha publicado el posible efecto favorable de los probióticos, que probaremos en breve en el marco del proyecto Reprovi.

 

 

 

Lunes, 08 Junio 2020 17:28
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 La planificación reproductiva en una explotación de ovino permite ordenar la producción a lo largo del año y obtener una mayor rentabilidad a través del incremento de la fertilidad, en un contexto en el que se garantiza la seguridad alimentaria y la mayor calidad para los consumidores.

 

Entrevista a Javier Acosta, veterinario del Servicio de Pequeños Rumiantes de CEVA.

  

OVIESPAÑA.- El Foro Nacional Ovino cambia este año de formato y se estructura en varios seminarios online. ¿Qué le parece este cambio?

 JAVIER ACOSTA.- Desde mi punto de vista, los cambios hay que verlos siempre positivos. Somos conscientes, y creo que todo el sector de que no va a ser igual que años anteriores, por el hecho simplemente de que no vamos a tener ese contacto físico al que los españoles en particular, y la sociedad en general, estamos acostumbrados. Este año será diferente, pero a la vez algo nuevo, moderno y práctico, ya que todo el mundo va a tener acceso y la posibilidad de ver todo, de que nadie se vaya diciendo: “No me ha dado tiempo a ver esta ponencia o aquella”.

 

 OV.- ¿Cuál es la estructura que tendrá su participación? ¿Cuáles son los objetivos generales que se plantean?

 J.A.- Vamos a tratar sobre el uso de las prostaglandinas, y su posibilidad de combinación tanto con protocolos con melatonina como con protocolos asociados a progestágenos. No tenemos aún una gran tradición en su uso, pero es una herramienta muy potente aún por descubrir en muchas explotaciones.

 

 OV.- ¿Qué ventajas tiene poner en marcha una planificación reproductiva en las explotaciones de ovino de leche?

 J.A.- Como bien nombras en la pregunta, la principal ventaja es la planificación de todo el trabajo del año. Es decir, tener el control de la explotación, el control del qué, cómo y cuándo queremos producir; tener nosotros el control sobre los animales y no al contrario, como pasa en muchas explotaciones donde no se controla la reproducción y los animales siguen su ciclo natural. Otra ventaja muy importante es tener el control de los animales improductivos, ya que perjudican mucho la rentabilidad de la explotación.

 

 OV.- ¿Cómo se traduce en rentabilidad económica?

 J.A.- La planificación reproductiva se traduce en rentabilidad económica de tal manera que, con tocar pequeños índices dentro de la explotación, como pueden ser intervalo entre partos, fertilidad… nos hace aumentar significativamente la rentabilidad. Por ejemplo, en ovino de leche una subida de 0,1 puntos en los partos por oveja y año, puede hacer que se incremente el ingreso por oveja presente en un 5% aproximadamente.

 

 OV.- ¿Qué porcentaje aproximado de las ganaderías utiliza métodos de desestacionalización y sincronización de celo? ¿Qué perfil tienen esas explotaciones?

 J.A.- En ovino, a nivel nacional estimamos que solo el 20% de las explotaciones realizan algún tratamiento hormonal. En ovino de leche el porcentaje es mayor que en ovino de carne y hay grandes variaciones dependiendo del tipo de explotación. Independientemente de si es ovino de leche o de carne, las explotaciones más profesionales son las que más los utilizan, ya que son las más orientadas a productividad.

  

OV.- ¿Cuáles son los objetivos que buscan los ganaderos de ovino de leche a la hora de utilizar métodos de desestacionalización y sincronización: inseminación artificial, aumento de fertilidad en época desfavorable…?

 J.A.- Desde mi punto de vista son dos, uno encaminado en la desestacionalización de la producción de leche, con el objetivo de mantener constante la producción de leche durante todo el año, que es lo que demanda la industria y así poder evitarse las fluctuaciones en los precios; y la segunda, en la mejora genética con la vista puesta en conseguir animales más productivos, que hagan más rentable su paso por la granja. También en explotaciones donde hay mucha mano de obra es una manera de organizar el trabajo diario de la granja.

  

OV.- ¿Cómo será el futuro de la planificación reproductiva en ovino? ¿Cómo influirá el hecho de que la normativa demande una menor utilización de hormonas?

 J.A.- El futuro de la planificación ya está hoy en día implementándose en el sector, con la informática, la cual nos ayuda a modo de lectura y recogida de datos muy importantes para la toma de decisiones. Pienso que en un futuro muy cercano todas las explotaciones tienen que estar informatizadas en la recogida de datos. Desde mi punto de vista, los tratamientos hormonales son necesarios para la rentabilidad de las explotaciones, ya que trabajamos con ganado con un ciclo reproductivo estacional. Hay que tener en cuenta que a día de hoy tenemos varios tratamientos hormonales, unos naturales y otros sintéticos, lo que generan más incertidumbre son los sintéticos y a mi entender serán los más perjudicados. Pero vuelvo a insistir que va a influir negativamente en la rentabilidad de las explotaciones. La sociedad tiene que ser consciente de, si queremos disponer en los lineales de supermercados todo tipo de productos lácteos de pequeños rumiantes durante todo el año siendo competitivos, los tratamientos hormonales son fundamentales, y también tiene que ser consciente la sociedad de la seguridad alimentaria que gozamos en nuestro país, y la seguridad de los productos veterinarios que se comercializan en España. La legislación es muy estricta y restrictiva en el control de la medicación de los animales, por lo que la seguridad alimentaria está garantizada.

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Lunes, 08 Junio 2020 13:26
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Las demandas de la sociedad, que se han transformado en los últimos años en una necesidad en la reducción de los antibióticos, hacen que sea importante desarrollar un correcto programa de vacunaciones en las explotaciones contra las principales amenazas en el sector ovino.

 

ENTREVISTA A MIGUEL ÁNGEL SANZ, TÉCNICO DE PEQUEÑOS RUMIANTES DE HIPRA.

 

OVIESPAÑA.- El Foro Nacional Ovino cambia este año de formato y se estructura en varios seminarios online. ¿Qué le parece este cambio?

 MIGUEL ÁNGEL SANZ.- Me parece una buena opción, para que el Foro Ovino se pueda realizar este año, y que esa oportunidad anual que tiene el sector ovino de intercambiar y actualizar conocimiento, este año no se pierda. La situación de alarma que estamos viviendo por el COVID-19 hace que este año las reuniones presenciales de más de 400 personas, como reunían en los últimos años, no se vayan a poder realizar. Vamos a perder la parte de relación y encuentro entre compañeros, pero seguro que tendremos futuras oportunidades, para encontrarnos todos de nuevo y poder darnos un abrazo.

 

OV.- ¿Cuál es la estructura que tendrá su Seminario? ¿Cuáles son los objetivos generales que se plantean?

 M.A.S.- Este año Hipra quiere hacer un seminario donde poder explicar todo lo que hay detrás de una vacuna. Desde sus orígenes, Hipra tiene como objetivo ser referentes en la prevención para la salud animal. Para ello desde hace muchos años, sólo tiene en desarrollo proyectos de investigación de biológicos para el sector ganadero. En primer lugar, hablaremos de cómo es el desarrollo de una vacuna. Desde cómo es la elección de los proyectos, a como se desarrolla la investigación, para poder llegar a demostrar la eficacia, y así conseguir el registro sanitario. Y que, una vez conseguido, te permite poder producir y comercializar el producto. Después explicaremos la respuesta que produce una vacuna en el rebaño. Desde qué tipo de vacunas existen, hasta que respuesta inmunitaria conseguimos en los animales, para llegar a conseguir una óptima protección en las explotaciones. Y terminaremos viendo cómo podemos aplicar un programa vacunal completo en una explotación, para llegar a conseguir nuestro objetivo, que es la Prevención de enfermedades en nuestros ganaderos.

 

 OV.- ¿Qué papel juega la prevención en general, y la vacunación en particular, en el contexto actual de reducción en el uso de antibióticos? ¿Tiene cada vez una mayor importancia?

 M.A.S.- Cierto es que las medidas de prevención juegan un papel cada vez más importante en la sanidad de las explotaciones. Estamos consiguiendo una gran reducción del uso de antibióticos en las explotaciones, y sobre todo concienciándonos todos, que los antibióticos no son prevención. En los últimos 30 años hemos sufrido una gran transformación en el uso de medicamentos en el sector ganadero. Desde la implantación de la receta veterinaria, para el cumplimiento de los periodos de supresión de antibióticos, hasta la implantación de la receta electrónica, para el uso racional del antibiótico. Creo que todos debemos ser conscientes de esta evolución, y de la importancia cada vez mayor que tiene en la prevención de enfermedades, unas correctas medidas de manejo en las explotaciones y el establecimiento de adecuados programas vacunales.

 

 OV.- ¿Cómo debe diseñarse un correcto protocolo de vacunación en una explotación de ovino? ¿Qué aspectos se deben tener en cuenta?

 M.A.S.- Lo primero que hay que decir es que todo protocolo vacunal hay que adaptarlo al tipo de explotación y a las medidas de manejo de la granja donde lo queremos instaurar. En el sector ovino hay muchos sistemas diferentes de producción, diferentes razas, diferentes sistemas de alimentación. Esto hace que no podamos establecer un programa vacunal válido para todas las explotaciones. Los cuatro pilares que debemos tener en cuenta cuando elaboramos un programa vacunal son las enterotoxemias, los abortos, los problemas respiratorios, y, por último, los problemas de mamitis. En Hipra estamos satisfechos, pues hemos aportado al sector las dos últimas vacunas que se han registrado en ovino. En 2014 registramos Vimco, la primera vacuna para mamitis subclínicas, y efectiva para todos los estafilococos, tanto ‘Staphylococcus aureus’ como los ‘Estafilococos Coagulasa Negativos’. Y el año pasado, hemos registrado Inmeva, la primera vacuna inactivada en el mundo, combinada de ‘Chlamydia abortus’ y ‘Salmonella Abortus’, que ha desmostado además de disminución de síntomas clínicos, reducción de excreción.

  

OV.- ¿Cuáles son las enfermedades ante las que se debe vacunar en ovino lechero? ¿Existen diferencias en función de las zonas de producción?

 M.A.S.- En ovino lechero, lo normal es vacunar frente a enterotoxemias, principalmente ‘Clostridium perfringens’ tipo B y C para evitar diarreas neonatales, ‘Clostridium perfringens’ tipo D para evitar la ‘basquilla’ y carbunco sintomático. Es muy importante vacunar frente a abortos por clamidias que son, con diferencia, los más frecuentes en España. Además, debemos vacunar frente problemas respiratorios por pasteurelas, con vacunas que lleven leukotoxinas de ‘Manheimia haemolytica’. Y, por último, lo más importante en leche, la prevención de mamitis. Debemos vacunar frente a estafilococos, que es el principal problema de mamitis subclínicas, y frente a agalaxia (‘Micoplasma agalactiae’). En ovino de carne, el problema de mamitis, aunque siempre ha sido menor, en los últimos años, conforme subimos la prolificidad en los rebaños, es un problema cada vez más importante

 

 OV.- ¿Qué respuesta es la deseable cuando se vacuna un rebaño? ¿Cuáles son sus beneficios? ¿Cómo se puede medir la respuesta obtenida?

M.A.S.- Cuando vacunamos un rebaño, es muy importante obtener una buena protección de todos los animales para evitar lo que llamamos ‘ventanas inmunológicas’. Por ello será muy importante los momentos e intervalos de vacunación. Los beneficios que vamos a conseguir con un adecuado programa vacunal será el de prevenir enfermedades. Con ello disminuiremos los animales enfermos, con el beneficio en bienestar animal consiguiente, y el beneficio económico, pues un animal enfermo disminuye sus producciones.

  

OV.- De forma resumida, ¿cómo se realiza el desarrollo de una vacuna? ¿Qué pasos se siguen?

 M.A.S.- El desarrollo de una vacuna es un proceso muy difícil y largo (suele durar más de 10 años) que va desde el momento en que se plantea la idea y se decide seguir adelante con el proyecto hasta que se obtiene el permiso de comercialización de la vacuna en un país. El mayor reto es encontrar la fórmula de la vacuna con la composición adecuada. Se testean varias fórmulas en ratones generalmente y se elige aquella que parece ofrecer los mejores resultados no solo de eficacia sino también de seguridad. Una vez seleccionada la fórmula candidata para la vacuna, se hacen pruebas en la especie de destino, en este caso ovino tanto a nivel experimental como en campo. Una vez superado todo esto y si los resultados superan los mínimos establecidos por el laboratorio se procede al registro. Debemos tener en cuenta que una vacuna sigue en estudio durante varios años después del lanzamiento mediante los casos de farmacovigilancia por si se detecta algo que ha pasado inadvertido.

  

OV.- ¿Cuáles son las novedades más interesantes en lo que se refiere al desarrollo de vacunas para la especie ovina en el futuro?

 M.A.S.- El sector ovino necesita de nuevas vacunas innovadoras para poder prevenir y controlas las enfermedades haciendo que la producción sea más rentable y mejorando el bienestar animal. Hipra está trabajando en varios proyectos que esperamos vean la luz en los próximos años. Cada uno de estos proyectos de vacuna para ovino ofrecerá innovación y responderá a necesidades del terreno. Nosotros siempre decimos que si no hay innovación, no hay proyecto. Es por este motivo que nuestro equipo de I+D siempre busca nuevos antígenos, nuevos adyuvantes y nuevas formas de prevenir las enfermedades.

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Lunes, 08 Junio 2020 07:25
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Francisco Marcén Bosque
Ex director general de Oviaragón-Grupo Pastores y ex presidente de Interovic

 

Hace casi dos meses escribía sobre la importancia y la urgencia de medidas para evitar la caída del sector ovino y caprino extensivo, uno de los sectores más sacrificados y de baja rentabilidad según se puede ver en la caída constante de censos y explotaciones, más de un 50% en 15 años. El parón del mercado a partir del COVID-19 podría ser la puntilla para la mayoría de las explotaciones.

 

Planteaba tres grandes medidas para dar fluidez al mercado evitando el colapso: almacenamiento privado, ayuda al ganadero vía incremento de la reposición disminuyendo la oferta y la promoción del consumo.

 

Empezando por el almacenamiento privado para congelar, la Comisión Europea ha reaccionado un mes tarde y además no ha escuchado a quienes desde el sector cooperativo e industrial le pedíamos que se permitiese congelar las piezas que más dificultades tienen en el mercado de la carne y no canales enteras o medias, que generan pérdidas muy superiores al depreciarse al congelar piezas nobles como las costillas o las piernas. El resultado es que por el momento solo se ha recibido una solicitud de ayuda comunitaria, porque nadie hace oposiciones a perder.

 

La medida de ayudas a los ganaderos mediante el apoyo a una mayor reposición para disminuir oferta, que servía también para rejuvenecer la cabaña y la rentabilidad a un año vista, tampoco ha sido escuchada optándose por una ayuda al ganadero que se limita a 100 unidades con un máximo de 1.200 euros, resultado de multiplicar 417 por un coeficiente de 0,24 indicado en el decreto del MAPA.

 

Este criterio no aligera el mercado y ha enfadado, con razón,  a la mayoría de ganaderos que tienen las ovejas como principal ingreso y verán como más de la mitad de sus ovejas quedan excluidas de la ayuda.

 

Sería importante, y estamos a tiempo, que las comunidades autónomas orienten la concurrencia competitiva a compensar esta discriminación a esos ganaderos más profesionales que se ven discriminados por la limitación citada.

 

Soy de la opinión que de haber sido eficaz desde primeros de Abril, la ayuda al almacenamiento por piezas, y el impulso de la reposición, disminuyendo la oferta un 10%, el precio, lo más agradecido y justo para el productor, hubiese mejorado un 20%, al tratarse de un producto muy sensible.

 

Esta proporción funciona así, según las estadísticas que dispongo después de 40 años en la cooperativa que he dirigido y solamente falla con perturbaciones ajenas como el cierre temporal de exportaciones, como ha ocurrido con los barcos en algunos periodos, o el cierre del canal Horeca este año. Pero en abril la caída ya se había producido y la mejora hubiese supuesto entre 6 y 10 euros por cordero según categorías, pongamos una media de 8 euros.

 

Contando que de mediados de marzo a fin de junio se comercializarán cerca de cuatro millones de cabezas, la retirada del mercado de 400.000 habría generado un beneficio al sector para unos 3.600.000 corderos a razón de 8 euros, casi 30 millones de euros, lo que supondría multiplicar las ayudas del MAPA y de la Comisión con un enfoque de las ayudas a la dinamización real del mercado.

 

Parecerá una hipótesis teórica pero sin duda, aunque no saliese tan redonda, es más incentivador para la profesionalidad del ganadero una mejora del precio que no se consigue con ayudas directas al sacrificio como se planteó en un inicio para una pequeña parte de los corderos, ni con una ayuda horizontal al ganadero, que además de escasa es discriminatoria para los profesionales.

 

Afortunadamente la exportación ha sido un respiro para sacar animales pesados que se habían acumulado desde marzo. La ayuda del Ministerio de Agricultura para desbloquear el nuevo mercado en Arabia Saudí fue importante y han sido varios barcos con decenas de miles de cabezas que han salido acabando con la ‘libiodependencia’ que había generado importantes problemas algunos años. Ahora tras el inservible modelo de almacenamiento privado, solo cabe rezar para que salga bien la exportación para la gran fiesta del cordero y  se evacuen antes de mediados de julio, los corderos de campo y animales pesados que se generen.

 

Para el mercado interior la promoción ha funcionado, y desde las declaraciones del ministro sensibilizando a la opinión pública sobre nuestro problema, hasta las campañas de Interovic, las denominaciones de origen, IGPs, cooperativas y otras iniciativas, se ha conseguido recuperar el mercado interior compensando en parte la caída del canal Horeca que costará recuperar debido a las restricciones de aforos. La innovación y la promoción deben seguir y conseguir que mucha gente que ha cocinado cordero y nuevas recetas, repita tras descubrir que hay muchas variables que son riquísimas y no salen caras.

 

Tenemos un sector dinámico que multiplicaría sus esfuerzos si se agrupase más. Hace falta más peso ante las administraciones y planteamientos que no conocen bien los mecanismos del mercado. Estamos en un sector, el de la ganadería extensiva, en peligro de extinción y hacen falta organizaciones más fuertes que colaboren y busquen consensos.

 

Las cooperativas que apostamos por crear estructura, por la innovación y la diversificación del mercado, y por un servicio semanal a socios y a clientes, hemos tenido estas semanas crecimientos notables en ventas con importantes cadenas de distribución nacionales, compensando así en parte la caída en restauración.

 

La organización en Cooperativas Agroalimentarias de España, ha solicitado y logrado en parte, cambios en algunas ayudas en positivo, ha empujado la apertura de mercados externos como la citada y ha logrado traer más de 250 esquiladores uruguayos para solucionar el esquileo.

 

Desde el individualismo y las proclamas en determinadas plataformas no se conseguirán grandes cosas. Yendo solos se corre a veces mucho, pero acompañados, con profesionalidad y honestidad, se llega mucho más lejos. 

 

 

 

Martes, 19 Mayo 2020 11:45
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La Asociación Nacional de Criadores de Caprino de Raza Murciano-Granadina (Caprigran) sigue celebrando su 40 aniversario. En esta entrevista con OVIESPAÑA, su presidente José Javier Rodríguez analiza las claves del desarrollo de la asociación en los últimos años y sus proyectos de futuro.

 

OVIESPAÑA.- Caprigran acaba de celebrar sus primeros 40 años de vida. En términos generales, ¿cuál es la situación actual de la asociación?

JOSÉ JAVIER RODRÍGUEZ.- Podemos decir que Caprigran está pasando por un momento dulce porque, junto con una gran gestión por parte de la asociación, contamos con apoyo financiero por parte de la Junta de Andalucía con los Planes de Desarrollo Rural (PDR) y de la Diputación de Granada con la cesión de las instalaciones del Centro de Sementales y oficina y también ayudas para la inseminación a los ganaderos de la provincia. Además, también tenemos la ayuda del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) por la gestión del Libro Genealógico.

 

OV.- ¿Cómo es la involucración de los ganaderos en la vida diaria de la asociación? ¿Cuál es su estado de ánimo respecto a la necesidad de la mejora genética?

J.J.R.- Muy buena. De hecho, contamos con un 60% de ganaderías trabajando en el núcleo selectivo de forma muy eficiente y hemos visto un avance genético muy importante en los últimos años, que se ha visto reflejado directamente en un aumento en la producción de leche.

 

OV.- ¿Cuáles considera que han sido los momentos más importantes en las cuatro décadas de existencia de Caprigran?

J.J.R.- Sin duda, el hito más importante en Caprigran es que, desde hace quince años, hemos conseguido obtener valores genéticos de nuestros reproductores, tanto machos como hembras, gracias al serio trabajo de nuestro programa de mejora genética dirigido por Juan Vicente Delgado y de nuestros ganaderos que han sabido trabajar con el esfuerzo y la ilusión necesaria.

 

OV.- ¿Y cuáles son los aspectos más importantes que tiene ahora la Junta Directiva de la asociación encima de la mesa?

J.J.R.- Estamos trabajando en el proyecto Amaltea, en común con Cabrandalucía, que consiste en un nuevo programa informático con una nueva base de datos que nos permitirá trabajar de forma más eficiente.

 

OV.- Como ganadero, ¿qué características productivas de la cabra Murciano-Granadina son más interesantes? ¿En qué aspectos se ha evolucionado genéticamente en los últimos años que hayan tenido una repercusión en la producción? ¿Y cuáles sería interesante mejorar?

J.J.R.- La cabra Murciano-Granadina tiene una alta capacidad de producir leche manteniendo un rendimiento quesero superior al de otras razas. Gracias a la calificación morfológica y a la selección de animales con los mejores valores genéticos, hemos avanzado en la mejora de la producción y en la longevidad. Creemos que tenemos que seguir trabajando en la misma línea, porque la perfección aún nos queda lejos.

 

OV.- ¿Cuáles son los objetivos que se debe marcar Caprigran para el futuro?

J.J.R.- Debemos seguir trabajando en la misma línea y además potenciar la exportación de la genética para ser autosuficientes con respecto a la sostenibilidad de la estructura, cuando no contemos con las ayudas económicas por parte de las administraciones públicas.

 

OV.- ¿Cómo se articula la colaboración con Acrimur? ¿Qué aspectos se llevan a cabo de forma conjunta a través de Murcigran? ¿Ha aumentado o ha disminuido la colaboración en los últimos años?

J.J.R.- Desde Murcigran, las dos asociaciones gestionamos de forma conjunta el programa de cría y el programa de mejora genética, aunque la realidad es que somos dos asociaciones con inquietudes y necesidades diferentes. Sí que hemos avanzado bastante en los últimos años de forma individual, pero a la hora de casar los datos entre las dos asociaciones, no conectan como nos gustaría por las diferentes formas que tenemos de trabajo.

 

OV.- A modo de conclusión, ¿qué futuro considera que tiene la raza Murciano-Granadina? ¿Por qué?

J.J.R.- La raza Murciano-Granadina tiene una alta capacidad de producir y de adaptación a cualquier medio y debemos de colaborar para llevarla a cualquier rincón del mundo, como se merece.

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Viernes, 20 Diciembre 2019 12:19
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José María Bello 03 

Jose Maria Bello Dronda. Doctor en Veterinaria

 Una visión objetiva ante la desinformación generalizada actual sobre la carne

En los últimos tiempos, varios mensajes negativos han calado ( y se continúan lanzando constantemente en la actualidad) en la opinión pública acerca de la carne en general y de la carne roja (carne de animales mamíferos excepto la de conejo, por lo tanto la carne de aves está excluida) en particular: la carne es cancerígena, la carne contiene hormonas y antibióticos, existe un sistemático maltrato para con los animales productores de carne, la producción de carne no es sostenible y está agotando los recursos del planeta… y un largo etcétera.

Si bien es cierto que estos mensajes se sustentan en determinadas evidencias, no lo es menos que dichas evidencias se han descontextualizado, se han magnificado y se han manipulado a conciencia y seguramente también a conveniencia. Las verdades a medias resultantes de este “despiece y envasado” de la realidad siempre encuentran comprador en el mercado de la noticia bienintencionada realizada con ánimo de informar, aunque carente de rigor, y por supuesto, en el rastro de la noticia sensacionalista.

Es cierto que los grupos animalistas han contribuido a la implantación de determinadas mejoras en el bienestar de los animales de granja gracias a su presión sobre los medios en los que siempre encuentran eco y a la presión de estos sobre los legisladores de turno. Sin ánimo de evaluar en este escrito si las medidas legisladas en materia de bienestar animal responden realmente a una mejora de las condiciones de los animales de granja o bien van más encaminadas a aplacar las conciencias de los legisladores y a otorgar concesiones a estos grupos, lo cierto es que la percepción y la opinión del consumidor sobre la industria de la carne y de la producción animal deja bastante que desear. Hemos conseguido el mundo al revés: quien respeta la Ley y provee a la sociedad de alimentos saludables y asequibles y quien más ha arriesgado y ha invertido para mejorar el bienestar de sus animales, es considerado el villano, siendo el héroe aquel que, a menudo basado en la nula experiencia de lo que supone criar animales y en la escasa certidumbre científica, pretende imponer sus tesis y sus creencias al resto de la sociedad mediante el quebrantamiento sistemático del respeto a las personas y a las demás ideas.Es sorprendente el silencio de la industria cárnica, que calla dando la sensación de que también otorga, ante lo que hemos denominado, de forma pedagógica y metafórica, la “Leyenda Negra de la carne roja” que se cierne sobre la carne en general, así como sobre los productores, comercializadores y agentes implicados. Podríamos definirla como aquellas afirmaciones basadas “a priori” en sólidos argumentos emitidos por organismos reconocidos que se pueden resumir en dos: “la carne es perjudicial para la salud” y “la producción de carne produce el deterioro del planeta por el agotamiento de sus recursos”.

Respecto a la primera afirmación, en octubre de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un informe en  el  que  afirmaba  que  la  carne  procesada es  cancerígena  para  los  seres  humanos (y  la encuadraba en el grupo 1 de las categorías según su nivel de carcinogenicidad, calificándola de “causa segura”, al mismo nivel que el tabaco) y que la carne roja es “probablemente” cancerígena (y la calificaba como categoría 2 A ya que no se pueden descartar otras explicaciones a las observaciones realizadas y existe alto riesgo de sesgo metodológico).  Los resultados de este informe fueron publicados por los medios de comunicación provocando una gran alarma social y una disminución del consumo de carne por parte de la población.

Profundizando en el informe, la IARC sugiere a la ciudadanía que modere el consumo de carne, pero no que la deje de consumir, reconociendo que es una insustituible fuente de nutrientes, como las proteínas (que además tienen un alto valor biológico) y que dichos nutrientes son más biodisponibles que los aportados por las fuentes vegetales (como la vitamina B12, el hierro y el zinc y las propias proteínas). ¿Y cómo es posible que algo tan positivo sea perjudicial para las personas?  Los efectos dañinos vendrían dados por el impacto en la salud cardiovascular de sustancias que se encuentran en ella de forma natural (ácidos grasos saturados, colesterol) y su probable carcinogenicidad estaría asociada a compuestos que son añadidos para su conservación (sal o nitritos). Además, el riesgo de padecimiento de cáncer colorrectal tendría como causas más importantes    las sustancias que se generan tras el cocinado, como son las aminas heterocíclicas, los hidrocarburos aromáticos policíclicos (que se producen también en el cocinado de otras carnes y alimentos que no han sido estudiados en el informe) y las nitrosaminas (compuestos que se generan tras la adición de nitratos y nitritos a los alimentos como conservantes, moléculas éstas que también se añaden a pescados en conserva y que también pueden ser ingeridos por las personas a través del agua o de las hortalizas).

Dentro de los 800 estudios que alimentan las conclusiones del informe, destacan los epidemiológicos, que establecen una relación dosis-respuesta entre el consumo de carne y la probabilidad de padecer cáncer. De este modo, el informe afirma que la probabilidad de padecer cáncer colorrectal (el tercero en importancia, según la OMS, tras el de pulmón y el de hígado) por consumo de carne procesada sería de un 18% con un consumo de 50 gramos diarios y en el caso de la carne roja de un 17% por consumos superiores a 100 gramos diarios, siempre que se demostrase que la carne roja produce cáncer (¿cuántos estudios más, aparte de estos 800, harán falta hasta que se demuestre?). A este respecto, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) publicaba en 2016 que el consumo en España de carne procesada es de 56 gramos por habitante y día (aunque según se afirma, no hay muchos datos disponibles al respecto), y en el caso de la carne roja, de 65 gramos, muy lejos de las recomendaciones del propio informe de la IATC que tasa el consumo máximo recomendado en 200 gramos de carne roja por persona y día.Lechazos carne

Por otra parte, Nutrimedia, que es un proyecto del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra ha analizado el grado de confianza de determinados estudios científicos en base a la consistencia de sus resultados y el riesgo de sesgo. De este modo, en un metaanálisis de cuatro estudios (los únicos disponibles en la bibliografía científica) que implicaban a 1794 individuos y 1271 casos, se concluía que la afirmación de que los patrones alimentarios en base a alimentos vegetales son más saludables que aquellos en los que predomina la carne se sustentaba en estudios con un nivel de confianza “muy bajo”, debido, precisamente,   al riesgo de sesgo y a la inconsistencia de los resultados. La misma entidad consideraba que los estudios disponibles sobre la relación entre el consumo de carne roja y el padecimiento de cáncer colorrectal (25 estudios con 22.286 casos) arrojaban un grado de confianza “bajo”. La confianza de los estudios disponibles (18, con 20.283 casos) sobre la relación entre consumo de carne procesada y cáncer era evaluada como “moderada”.

Hablando de dietas saludables, la Food Standars Agency daba unas recomendaciones en 2007 que cifraban en 150 gramos por día en consumo de fuentes proteicas animales y vegetales (más o menos un 12% de la dieta, completándose con un 8% de grasas y azucares, un 15% de lácteos, un 33% de hidratos de carbono y un 33% de frutas y verduras). Similar recomendación hace en 2019 The Lancet Comission que cifra en 30 gramos por día el consumo de carne roja con unas proporciones del resto de alimentos similares a las anteriores.

Llama poderosamente la atención que el jamón serrano, que se encuentra incluido en numerosas dietas de prestigiosos nutricionistas por el perfil de ácidos grasos de su grasa, sea considerado como dañino para la salud por ser una carne procesada. Es también bastante chocante el caso de la carne de cordero, que con un consumo de menos de 1.7 kg por habitante y año, se considera poco apropiado para otros muchos dietistas en base también al perfil de su grasa, utilizando en sus tablas de composición nutricional, datos de corderos británicos de más peso, ignorando los estudios científicos que demuestran la salubridad del cordero español (silenciado también, por cierto, por la mayor parte de la prensa, más pendiente en destacar los aspectos negativos que los positivos).

Se habla, y creo que, con bastante acierto, de las bondades de la dieta mediterránea como un modelo de alimentación saludable, afirmación corroborada por el hecho de que la esperanza de vida, por ejemplo, en España, es una de las mayores del mundo. Sin embargo, países como Nueva Zelanda, Australia, Hong-Kong y Luxemburgo (cuyas cifras de esperanza de vida y de mortalidad infantil no serán malas) se acercan o superan los 100 Kg de carne por habitante y año, y en algunos casos llegan a los 120 Kg. No sería justo decir que esos buenos indicadores de salud en esos países son gracias al alto consumo de carne, sin embargo, aceptamos con toda naturalidad el que nos sugieran repetidamente que la carne es insana en base a una evidencia de sentido común: que el exceso (como todo en la vida) de carne es perjudicial.

A nadie se nos escapa que los vegetales y las frutas son altamente saludables e insustituibles. Tampoco el hecho de que la carne, base de la dieta humana desde el principio de los tiempos, ha sido una compañera de caminos inseparable en nuestra trayectoria biológica y que , a pesar de todo, todos los excesos son malos y generan un riesgo. El sentido común ya nos lo decía mucho antes que la OMS. A pesar de que fueron estudios científicos los que en su día tacharon de insalubres al pescado azul y al aceite de oliva (nadie duda hoy de que, lejos de ser perjudiciales para la salud, son todo lo contario), bienvenidos sean los mensajes de moderación (también suscritos por el Fondo Mundial para la Investigación contra el Cáncer, WRCF, que tasa en 300 gramos el límite máximo de consumo de carne por semana, o por, AECOSAN que recomienda la carne dos veces semanales). Así las cosas, es inevitable pensar en las conclusiones que se emitirán cuando se investigue el efecto de la polución, del confinamiento de la población en grandes ciudades, de los campos magnéticos, de las ondas wifi o de las que permiten la telefonía móvil en nuestra salud. ¿Se nos harán también recomendaciones o incluso limitaciones de uso? ¿Se prohibirán como el tabaco?

En cuanto a la segunda afirmación que apuntala los argumentos desfavorables a la carne roja como uno de los agentes más importantes causantes del calentamiento global, tenemos que hacer forzosa referencia al informe emitido por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, dependiente de la FAO) en 2006 y titulado “La larga sombra del Ganado”. En dicho informe se afirmaba que el ganado era el responsable de nada menos que un 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), más que todos los medios de transporte juntos. La atención mediática de esta información que apareció en la mayor parte de los medios especializados y no especializados, proyectó, precisamente, una larga sombra de duda y de desconfianza en el consumidor de cara a los profesionales de la producción animal y a la carne roja en particular.

Han tenido que pasar 12 años para que las aguas de la realidad, de la verdad y del sentido común volvieran al cauce del que nunca debieron salir. De este modo, el “Informe Steinfeld (Steinfeld y Mottet, septiembre de 2018)”, también emitido por la FAO, saca a la luz el error metodológico por el que se utilizaron dos criterios de cálculo distintos para el trasporte y para el ganado, dejando el impacto de éste en un 5% (2.3 gigatoneladas de equivalentes de CO2 por año) contra un 14% atribuible al trasporte (6.9 gigatoneladas), en ambos casos referidos a emisiones directas (lamentablemente el eco mediático de esta información, verdadera,   ha sido ínfimo en comparación con la previa ,falsa a todas luces según los mismos autores)  . La afirmación del propio informe de que en torno a 800 millones de personas sufren hambre y malnutrición y que más de 767 millones de seres humanos viven en condiciones de extrema pobreza (más o menos el 50% de ellos se dedican a labores relacionadas con el ganado), pone de manifiesto el papel esencial de los alimentos de origen animal como potenciales paliativos de esta situación. Se afirma asimismo que la mala prensa generada durante tanto tiempo en torno al ganado ha podido condicionar negativamente posibilidades de inversiones para planes de su desarrollo pudiendo haber incrementado considerablemente la inseguridad alimentaria en los citados entornos y, por cierto, limitando las posibles soluciones a esas situaciones incompatibles con la dignidad humana.

En agosto de 2019, el IPCC publica un nuevo informe, también aireado por la prensa, en cuyos titulares se anuncia que hay que reducir el consumo de carne para frenar el cambio climático, con más o menos matices. En el “Summary for Policymakers” del informe (es un resumen para responsables de las políticas en el que se describe la situación actual de emisiones, suelos, cambio del clima, cultivos, las estrategias de mitigación, las políticas para llevarlo a cabo y las acciones a corto plazo) de 41 folios aparece solo un par de  veces la palabra “carne”, si bien es cierto que de forma genérica se alude a los “cambios en las tendencias de consumo” como una de las estrategias de mitigación, entre muchas otras. Además, en el resumen del documento aparece varias veces el hecho de que los desperdicios de alimentos suponen un 25-30% de la comida producida y que su eliminación total o parcial supondría una reducción en emisiones semejante a las emisiones directas de toda la ganadería. Pero esto tampoco se destaca en la prensa, al menos de manera relevante y, ni mucho menos en la misma medida.

Por el contrario, el documento habla de la necesidad de nuevas tecnologías que mejoren la eficiencia y la productividad en la agricultura (incluyendo la ganadería lógicamente) como elementos imprescindibles para hacer frente a los nuevos retos planteados ante la configuración de la sociedad mundial en 2050. Es lógico pensar que, en un escenario de cerca de 10.000 millones de habitantes, con un aumento de población viviendo en ciudades que se tasa en un

50% a un 70% respecto al actual, con una clase media de más de 3.000 millones de personas y con una demanda de proteína incrementada en un 70%, habrá que ser más eficientes y habrá que contar, por supuesto, con toda la cadena de valor de los productos cárnicos (desde el ganadero hasta la distribución) para afrontar este reto.

En relación con la disminución del consumo de carne, se alzan varias voces disonantes. Por ejemplo, la Universidad de Giessen (Alemania) publica un estudio en 2019 sobre los efectos globales de una nutrición puramente vegetal y sus consecuencias económicas, medioambientales y de nutrición mundial.  El documento afirma que la reducción del consumo de carne en la UE tendría mínimas consecuencias sobre el uso mundial de tierra y en las emisiones mundiales. Cuantifica además la pérdida de bienestar humano y la cifra en 8.000 millones de dólares si se redujera el consumo de carne un 50%.

Por otra parte, la Universidad de Davis (California) afirma que la renuncia a la carne no salvará el clima. Se basa en el hecho de que, según el estudio, si todos los estadounidenses eliminaran completamente la proteína animal de sus dietas, la reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero se reducirían solo un 2.6% en Estados Unidos.

Desconozco sinceramente si la superficie cultivable actual del planeta sería capaz de satisfacer los desafíos antes mencionados solamente con vegetales. No debemos dejar pasar el hecho de que la población vegetariana ha crecido un 25% en 6 años, y la vegana un 257% . La tecnología actual,  además, pone en el panel de las posibles soluciones la “carne artificial”  o “carne cultivada”, mediante el crecimiento en laboratorio de células madre (de momento extraídas a partir de suero fetal de bovino, aunque se han hecho ya experiencias con otras especies), con adición de grasas para darle sabor y cultivada con la ayuda de antibióticos para prevenir la contaminación microbiana (absolutamente prohibido en la Unión Europea). Es cierto también que esta carne consumiría un 55% de la energía y emitiría un 4% de gases de efecto invernadero utilizando solo un 1% del terreno, todo en relación con la carne convencional producida actualmente.

El consumidor debería tener en cuenta la huella ambiental que producen los alimentos que va a consumir, pero con rigor y con una información veraz. Sería bueno que fuera consciente de que el oficio de productor de alimentos debería ser reconocido como se merece. Debería valorar la labor medioambiental y social de los agricultores y ganaderos que evitan la despoblación del mundo rural y que cuidan del entorno (eso también es sostenibilidad) asegurando su futuro económico, social y medioambiental. Deberían valorar la ganadería extensiva como elemento favorecedor de la polinización y la biodiversidad, de la prevención de incendios evitando la desertificación y acidificación del suelo, de utilizar alimentos que de ninguna forma podrían ser utilizados por el hombre ni por los monogástricos, también de ser uno de los agentes más eficientes en el mantenimiento de la materia orgánica del suelo, uno de los mayores problemas, por cierto, que tiene planteada la ecología universal, según afirma , entre otros, Allan Savory, el padre del pastoralismo holístico (no en vano, el ovino ha sido reconocido en la UE como alimento sostenible, pero de esto tampoco se habla).

Todo ello sin desdeñar ni menospreciar a la ganadería intensiva. No solamente ha puesto a disposición del consumidor alimentos saludables y seguros (con cotas de seguridad alimentaria sin parangón) sino asequibles a los bolsillos más humildes (no olvidemos que las proteínas más baratas, incluidas las vegetales, los lácteos y el pescado, son las de cerdo y pollo). Ha conseguido avances tecnológicos que contribuyen definitivamente a la eficiencia demandada por los expertos en cambio climático, con gran protagonismo, por cierto, de las empresas de alimentación animal, tan denostadas y menoscabadas y que, además, son claros impulsores desde hace decenios de la economía circular (uno de los pilares de la sostenibilidad actual) por la utilización de subproductos agrícolas para la alimentación del ganado. Como ejemplos, entre otros muchos, podemos citar el ahorro de un 26% de alimento para producir un kilo de pollo (desde 1980 a la actualidad) o el ahorro de nitrógeno para la producción de leche en base a dietas basadas en aminoácidos. Como no podía ser de otra manera, la industria de la producción animal lleva años preparándose para los desafíos antes aludidos: la nutrición de precisión, las tecnologías bioanalíticas, la investigación y modelización de los sistemas digestivos y metabólicos de los animales de producción, la innovación en el reparto de alimento en granja, el conocimiento de la salud intestinal, la bioseguridad y su papel en el ahorro de antibióticos, la tecnología  de  fabricación  de  vacunas  con  el  mismo  objetivo,  la  exploración  de  nuevos ingredientes, las proteínas alternativas y la irrupción en la alimentación animal de los conceptos de sostenibilidad son claros ejemplos de ello.

Tampoco debemos olvidar que la sostenibilidad no contempla solo el aspecto medioambiental. Existe también la sostenibilidad económica, necesaria para la salvaguarda de la renta de las personas que trabajan produciendo alimentos. Existe asimismo la sostenibilidad social que cuida aspectos como el bienestar vital de esas personas, de su dignidad,  felicidad y realización personal en su profesión, así como del acceso de las mujeres que trabajan en el mundo rural a unas condiciones de vida dignas y a un reconocimiento que sin duda merecen y que hasta ahora no han tenido.

 Los que luchamos por un universo verde, los que amamos los animales, tanto que hemos dedicado la vida entera a su estudio, a su salud y a su bienestar, queremos veracidad y certidumbre y un ciudadano y consumidor bien informado. Sin leyendas negras ni tampoco rosadas. Dejemos que la carne siga siendo, sencillamente roja.

 

Miércoles, 11 Septiembre 2019 18:40
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 luis bravo  

 

LUIS BRAVO. Granja Torreanaya (Entrevista realizada después de su intervención como ponente en el XXI FORO NACIONAL DE OVINO)

 

OVIESPAÑA.- ¿Por qué decidió llevar a cabo una experiencia de transferencia de embriones en su explotación?

RESPUESTA.- Es una herramienta más que nos sirve para complementar las que ya estamos haciendo, con el objetivo de mejorar la genética de la raza Assaf. Es el reto general que tenemos en la asociación y cada ganadería, en particular, estamos trabajando con ese objetivo.

O.- ¿Qué resultados se han obtenido con esa experiencia?

LB.- Hemos realizado diferentes formas de transferencia de embriones en nuestra explotación durante varios años, desde transferencia de embriones ‘in vivo’ en fresco, que es lo más habitual, aunque también hemos probado ‘in vivo’ transfiriendo embriones congelados. Por último, en este año anterior hemos hecho fecundación ‘in vitro’, que es una técnica algo más compleja de desarrollar, aunque también nos ha dado buenos resultados. Las medias no son malas y, al final, hemos conseguido que en nuestra explotación haya cerca de un centenar de animales nacidos de transferencia de embriones.

O.- ¿Cuáles han sido los costes y beneficios económicos de esta experiencia?

LB.- Es muy complicado si pretendemos realizar las cuentas teniendo en cuenta únicamente medicamentos como costes o la mejora de rendimiento como beneficios. Esta técnica conlleva mucha mano de obra y los beneficios son genéticos, por lo que es difícil hacer el cálculo económico. De todos modos, sí estamos muy contentos en el hecho de que estamos evolucionando en genética y todos esos animales que proceden de transferencia de embriones son genéticamente muy superiores a la media de la explotación.

O.- ¿Cuáles son las diferencias principales respecto a la inseminación artificial?

LB.- La inseminación artificial es una técnica que nos permite aprovechar la mejora genética que ya se ha realizado. Sin embargo, en la transferencia de embriones el objetivo es el mismo, pero a una velocidad mucho más rápida. Por ejemplo, si en una explotación se inseminan normalmente el 30% mejor de los animales para dejar reposición, con la transferencia de embriones estamos actuando únicamente sobre el 3% mejor de la explotación. Por lo tanto, se sube muy rápido en la línea genética.

O.- Como resultado de esta experiencia, ¿considera que la transferencia de embriones es una técnica interesante para el desarrollo futuro de la mejora genética en ovino?

LB.- Sí. Para mí es fundamental. No quiere decir que se pueda generalizar al cien por cien de las explotaciones, porque lleva mucho trabajo, se debe ser muy meticuloso con los procedimientos y las medicaciones… es algo un poco tedioso que hacer. Pero es cierto que los resultados son muy buenos. Yo creo que en el futuro, sobre todo en ciertas explotaciones, sí que podrán beneficiarse de la transferencia de embriones en sus diferentes opciones.

O.- Por último, ¿cuáles son los aspectos que tendrían que mejorarse para que la técnica fuera más fácil de aplicar?

LB.- En la transferencia de embriones ‘in vivo’, que es la técnica más habitual, ya se está trabajando bien y las medias que se obtienen son buenas. En la transferencia ‘in vitro’, cuyas oportunidades son exponenciales porque será mucho mejor cuando esté implantada, aún queda rodaje de prácticas y de poner la técnica a punto para que los resultados que obtenemos, que en algunos casos han sido muy buenos, sean más homogéneos.

 

Jueves, 27 Junio 2019 11:05
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antonio contreras

 

  

ANTONIO CONTRERAS.

 

Catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Murcia

 

OVIESPAÑA.- ¿En qué medida están interrelacionadas sanidad y bioseguridad en una explotación de ovino?

ANTONIO CONTRERAS.- Están interrelacionadas plenamente. La bioseguridad nos permite realizar un manejo correcto de la sanidad animal. Hoy en día no se puede entender una granja que no tenga un protocolo de bioseguridad, precisamente para evitar la entrada y difusión de enfermedades infectocontagiosas. Es un aspecto básico.

O.- ¿Cuáles son las bases imprescindibles que debe tener un plan de bioseguridad en una explotación ovina?

AC.- Quizás lo más importante es la motivación, la formación y el entrenamiento del personal, ya que los trabajadores son los que finalmente van a estar en esa rutina diaria en la que se desarrolla el protocolo de bioseguridad. Ese protocolo debe estar totalmente registrado, del que todo el mundo debe tener información, y se va a diseñar en función de las necesidades de cada granja, ya que no es lo mismo una granja de ovino de leche que un cebadero de corderos, una granja que hace pastoreo o una explotación que practica la trashumancia. Hay que personalizar los objetivos y la situación de cada granja. Lo importante es que el personal esté completamente motivado y bien formado. Es uno de los elementos básicos.

O.- ¿La bioseguridad es una herramienta que puede facilitar el objetivo de reducir el uso de antibióticos por la generación de resistencias y afrontar las limitaciones terapéuticas que en ocasiones tiene el sector?

AC.- Ese aspecto es el objetivo de la bioseguridad: evitar que tengamos que tratar enfermedades. Si nuestra bioseguridad funciona, la segunda parte no será necesaria.

O.- ¿Hay enfermedades específicas que se puedan controlar de una forma muy directa gracias a la bioseguridad?

AC.- Tenemos una carencia de medidas de gestión en la introducción de animales en las explotaciones. La mayoría de las explotaciones de pequeños rumiantes no tiene control sobre esa entrada de animales, de forma que por esa vía se pueden introducir enfermedades como la agalaxia contagiosa, que pueden producir brotes de bastante importancia, y por supuesto una serie de enfermedades que están sometidas a programas nacionales, como es el caso de la brucelosis, el scrapie… Esas enfermedades tienen sus protocolos específicos y hay que seguirlos.

O.- ¿Cuáles son las claves para conseguir que la bioseguridad tenga una alta implantación en ovino como ocurre en otros sectores ganaderos, como porcino o avicultura?

AC.- El aumento de la bioseguridad va a llegar con la profesionalización del sector. Está demostrado que las explotaciones de mayor tamaño son las que mejor aplican las medidas de bioseguridad, con mejor gestión del personal. Por su parte, en las explotaciones medianas y pequeñas, depende de cómo los técnicos y veterinarios seamos capaces de convencer al ganadero de implantar, en función de las características de cada explotación, unas medidas de bioseguridad que permitan una alta eficacia.

O.- ¿Se puede cuantificar de alguna manera las consecuencias que tiene la bioseguridad en la rentabilidad de una explotación?

AC.- Datos cuantitativos actuales no existen. Pero es evidente que la bioseguridad evita la aparición de enfermedades, por lo que se evitan los costes derivados de las pérdidas de producción de los animales, se reducirán los costes por eliminación de animales y por tratamientos veterinarios, además de las consecuencias de esos tratamientos… La repercusión es evidente, ya que cuanto más sanos estén los animales, el rendimiento productivo será mejor. Tampoco se nos debe olvidar que uno de los principales efectos que tiene la bioseguridad es el bienestar animal, que es otro de los valores añadidos de las explotaciones de pequeños rumiantes. En definitiva, no podemos trabajar ya sin protocolos de bioseguridad.

Martes, 25 Junio 2019 09:53
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Foto 2 - José Manuel Domínguez WEBJosé Manuel Domínguez, responsable del Departamento de Ganadería y Desarrollo Rural de la Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León (Urcacyl), señala en esta entrevista para OVIESPAÑA las claves del mercado de ovino y caprino, tanto a nivel regional como nacional, desgranando datos interesantes sobre la estructura de los diferentes subsectores ganaderos de pequeños rumiantes.

 OVIESPAÑA.- ¿Cuál es el peso que tiene el ovino y caprino de Castilla y León en la producción ganadera de la comunidad autónoma? ¿Y cuál es el peso de estas dos especies, tanto en producción cárnica como lechera, en el contexto nacional?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- La primera estimación para 2018 en Castilla y León muestra que la producción ganadera alcanzó los 2.998 millones de euros en nuestra comunidad autónoma, de los que 465 millones han sido generados por los sectores ovino y caprino (teniendo en cuenta carne y leche), lo que supone aproximadamente un 15,5% del total. En el conjunto de España, estos sectores generaron unos 2.994 millones de euros, un 14,2% de la producción ganadera final. Castilla y León, sigue liderando la producción de leche de oveja con 297 millones de litros y de carne de ovino con 29.600 toneladas, que suponen el 58% y el 25% respectivamente del total nacional. Para el caso del caprino las cifras son más modestas, 28 millones de litros de leche y 866 toneladas de carne.

 OVIESPAÑA.- Por lo que respecta al mercado de la carne de ovino, ¿cómo se espera que sea el presente año 2019? ¿Pueden repetirse los bajos precios del lechazo que se registraron durante el pasado otoño?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- El del ovino es uno de los sectores ganaderos más frágiles dentro de España y de la Unión Europea. Es difícil hacer predicciones concretas, ya que hay que atender a diversos factores que generan bastante incertidumbre, y el horizonte más cercano no parece que sea muy halagüeño debido a que el nivel de abandono y de envejecimiento de los profesionales es muy pronunciado, y la rentabilidad de las explotaciones casi inexistente. En líneas generales, parece que los censos se han estabilizado en torno a los 16 millones de cabezas tras años de caídas. Durante 2018, en España hubo un aumento de los sacrificios de un 2,1%, mientras que el consumo en el hogar (carne de ovino y caprino) ha descendido prácticamente un 6%, algo que se viene repitiendo durante la última década y parece que por ahora, seguirá siendo así. Las exportaciones de animales vivos se verían ralentizadas, debido a la volatilidad del mercado libio. A la vez, las importaciones de animales vivos también parece que descenderán, por una menor entrada de animales procedentes de Francia y Rumanía. Las exportaciones de carne seguirían aumentado, principalmente a destinos europeos, pero entrando también con fuerza en los mercados de terceros países, como Omán o Emiratos Árabes Unidos. Las importaciones de carne de ovino se mantendrían más o menos estables, marcadas por el aumento de los envíos procedentes de Reino Unido y Nueva Zelanda, y la disminución de las importaciones de Italia, Grecia y Francia. En cuanto al precio para los lechazos, confiemos en que se recuperen al menos al ritmo que lo han hecho a lo largo del primer cuatrimestre, donde han subido en un 4,4% si lo comparamos con el mismo periodo del año 2018, según los datos del Observatorio de Precios de la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León.

 OVIESPAÑA.- ¿Cómo evoluciona el consumo interno de lechazo? ¿Cuáles son las medidas que está llevando a cabo el sector cooperativo para intentar superar estas deficiencias? ¿Es el lechazo un producto que funcione bien en la exportación?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- El 45% de todo el ovino que se sacrifica en España entra dentro de la categoría de cordero lechal, cifra que asciende al 60% de los corderos sacrificados en Castilla y León, que representan el 78% de todos los lechazos sacrificados en España. El consumo de carne fresca de cordero y cabrito en los hogares españoles descendió casi un 6% en 2018 y un 60% en la última década, con lo que se puede deducir que su consumo habrá descendido proporcionalmente a estos datos. Un dato que también preocupa al sector es que el 20% del cordero que se consume actualmente en España se está importando de países como Grecia o Italia. En Urcacyl venimos trabajando desde hace mucho tiempo en la difusión y promoción de los productos de nuestras cooperativas en general y de ovino en particular, con el objetivo de dar a conocer y defender las excepcionalidad de los lechazos castellanos y leoneses y de que nuestros socios perciban por ellos unos precios justos. Además estamos presentes en los grupos de trabajo de Promoción y Exterior de Interovic, donde se diseñan las estrategias para fomentar y potenciar el consumo de este tipo de carnes. En la actualidad, la mayor parte de los lechazos que se producen en España se destinan a cubrir la demanda interna. Se están acometiendo proyectos industriales, algunos abanderados por cooperativas orientados a exportar sus productos a Europa y Oriente Medio. Mención aparte merece el mercado chino, por ser el mayor consumidor a nivel mundial de este tipo de carnes y en el que el lechazo, tendría una gran oportunidad comercial por no existir un producto de similares características por edad y alimentación, por lo que no entraría en competencia directa con la carne australiana o neozelandesa.

 OVIESPAÑA.- ¿Cuáles son las grandes debilidades del sector de carne de caprino en Castilla y León? ¿Y sus ventajas competitivas?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- El peso del sector caprino en Castilla y León dentro del conjunto de España es reducido, tan sólo tenemos el 5% del total de censo nacional, que principalmente se localiza en la provincia de Ávila con más del 50% de las cabras de la comunidad. Este sector habita en zonas desfavorecidas, de alta montaña que son inviables para el aprovechamiento de otras especies. El envejecimiento de los ganaderos, la falta de relevo generacional, los ataques del lobo o el incremento de los costes de producción provocan inestabilidad en un sector que se sitúa cómo la alternativa más sostenible económica y socialmente para estos territorios rurales. Este pastoreo en zonas de montaña disminuye el riesgo de incendios forestales y facilita la regeneración de los bosques sin ninguna pérdida de biodiversidad. A la vez que impide la erosión y compactación del suelo, evitando su degradación. Toda esta labor medioambiental y social que realiza este tipo de ganadería debe ser reconocida por el resto de la sociedad. Castilla y León fue la primera comunidad autónoma en instaurar un programa sanitarios para la vigilancia, prevención, control y erradicación de la tuberculosis caprina, a fecha actual, menos del 1% de las explotaciones caprinas han tenido algún animal positivo. Este estatus sanitario implica una mayor facilidad y posibilidad de movimientos comerciales, tanto en el territorio nacional (incluyendo ferias y mercados) como a la hora de realizar exportaciones, lo que aumenta la competitividad de nuestras explotaciones.

 OVIESPAÑA.- Por lo que respecta a la leche de oveja, ¿cómo ha influido en el sector la firma de contratos anuales que se volvió habitual en Castilla y León en el pasado año? ¿Cómo espera que evolucionen los precios?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- Los contratos anuales que se instauraron el año pasado llegaron en un momento muy complicado para el sector, la producción había crecido en el conjunto de España y en el horizonte de la primavera aparecía la amenaza de la no recogida. Con esta fórmula se pretendió aportar seguridad y estabilidad a los productores, que conocieron el precio al que pudieron vender la leche durante todo el año y así planificar así sus producciones. Esta forma de contratación se ha vuelto a repetir para este año 2019, lo que aporta tranquilidad al sector con precios que de media están en torno al 4-5 % por encima de los precios del año anterior en Castilla y León. Destacar por parte de las Organizaciones de Productores Lácteos la dificultad que han tenido para negociar los precios de estos contratos con las industrias lácteas. Aunque para este año ya se conocen los precios, se espera que para la próxima campaña los precios experimenten subidas importantes, debido al descenso de las producciones, el aumento de la demanda externa, la aparición de nuevos operadores en el mercado o la puesta en marcha de los nuevos proyectos industriales.Foto 1 - José Manuel Domínguez WEB

 OVIESPAÑA.- El precio de la leche de cabra se encuentra en un momento de continuas subidas. ¿A qué se deben esos incrementos? ¿Hasta cuánto prevé que pueda subir el precio de la leche de cabra?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- Las subidas que estamos viendo en la leche de cabra actualmente responden a un conjunto de circunstancias que han retirado leche de los mercados, lo que ha motivado una disminución de la oferta disponible. En primer lugar, descensos en la producción, desde julio del pasado año se encadenan siete meses consecutivos de bajadas en la producción de leche de cabra. En segundo lugar, el desarrollo de proyectos industriales puestos en marcha por cooperativas del sur del país, dispuestas a avanzar en la cadena de valor y mejorar la rentabilidad de su leche, y por último el aumento de la demanda exterior. Hacer una previsión del precio que puede alcanzar la leche es complicado. En estos momentos las grandes industrias lácteas del país están realizando grandes esfuerzos por abastecerse de cara al segundo semestre de este año, y dado el carácter estacional de esta producción que tiene en el otoño su época de menor producción, podemos ver precios no conocidos hasta la fecha.

 OVIESPAÑA.- En el caso de la leche de oveja y de cabra, ¿deberían apostar las cooperativas por una mayor transformación de su producción con el objetivo de captar valor añadido? ¿Hay proyectos interesantes en ese sentido?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- El fin último de las cooperativas es aportar el mayor valor añadido posible a la leche que le entregan sus socios, y la transformación es uno de los caminos más evidentes para conseguirlo. Llegados a este punto cada cooperativa decide cómo afrontarlo, algunas optan por establecer acuerdos de colaboración con otras cooperativas o con industrias de transformación, otras afrontan estos proyectos directamente y algunas deciden no transformar, solo comercializar la leche. En Urcacyl existen varias cooperativas que ya están embarcadas en estos proyectos, así tenemos a Quesos Cerrato (Palencia) que es la mayor cooperativa quesera de España, Quesos Vicente Pastor (Zamora) y Quesos Valdepero (Palencia) como ejemplos de queserías artesanales, Vega Esla (León) que transforma parte de la leche de sus socios en su pequeña fábrica, Cobadu (Zamora), que a través de colaboraciones con otras industrias fabrica su propios quesos y Alta Moraña (Ávila), que además de quesos también elabora postres lácteos. A todas estas iniciativas se sumará próximamente la que está desarrollando el Consorcio de Promoción del Ovino, la mayor cooperativa de leche de oveja de Europa cuando finalicen las obras de su nueva fábrica de queso.

 OVIESPAÑA.- ¿Cómo será la futura PAC para los sectores ovino y caprino? ¿Cómo afectará una probable salida del Reino Unido de la UE?

JOSÉ MANUEL DOMÍNGUEZ.- La futura PAC será elaborada por el nuevo Parlamento que salga de las próximas elecciones europeas, por lo que todo dependerá de la composición de este estamento. Lo que sí parece claro es que las ayudas asociadas a estos sectores se mantendrían tal y como las conocemos hasta ahora. Queda por ver qué parte del presupuesto se destinaría a ellas, cosa que pasará a depender de los Estados Miembros si finalmente se instauran los Planes Estratégicos. La salida del Reino Unido de la Unión Europea es una de las principales preocupaciones del sector de cara a los próximos años, debido a la influencia determinante que ejerce ese Estado sobre el mercado europeo y al ser el principal punto de entrada de las importaciones procedentes de países terceros. Una vez consumado el Brexit, España pasaría a ser el primer país productor y en censos de ovino de la Unión Europea. Al impacto comercial, se suman las repercusiones del Brexit sobre el presupuesto de la UE, que podrían sentirse de forma más severa en los sectores más débiles, como el ovino y el caprino, en el caso de que se procediera a un recorte transversal de los fondos dedicados a la Política Agrícola Común. La salida del Reino Unido podría afectar de forma más acentuada al sector ovino de Irlanda, país que exporta el 80% de su producción y destina el 63% de sus envíos a los mercados francés y británico. Por otra parte, al Reino Unido llega el grueso de las importaciones de ovino de países terceros, con Nueva Zelanda a la cabeza, por lo que su salida de la Unión Europea plantea incógnitas en términos del flujo comercial con los otros 27 Estados miembros.

 

 

Martes, 30 Abril 2019 10:23
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